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La Coctelera

Con ojos de... MIAU

(aunque entendemos cualquier otro modo de expresión humana)

Categoría: Llámame Peter Pan

5 Octubre 2006

Trabubus

Los Trabubus son una especie de gnomos que habitan en nuestras entrañas. Se cuidan de ellas cuando nosotros somos incapaces de hacerlo o estamos demasiado dolidos para hacerlo bien. Para que nos entendamos, los Trabubus son a nuestras entrañas como los jugos gástricos a la digestión, pero en este caso, de emociones y sentimientos.

En condiciones óptimas pasan totalmente desapercibidos, son silenciosos y sólo apestan cuando están enfermos. Llegado este punto es importante saber que los Trabubus no tienen una longevidad estimada, viven hasta que la rabia o la impotencia les corroe viendo como el humano en el que habitan se resiste a la sanación.

Esto es prácticamente todo lo que se sabe de ellos. La mayoría de los humanos desconoce de su existencia, y los otros, los que han oído hablar suelen optar por hacer ver que no existen alegando que son fruto de sus propias fantasías (o de una subida de temperatura), o bien, los menos, deciden escucharlos e intentar que no se "enfurezcan" en exceso. En resumen, si no has oído hablar antes de Trabubus, buena señal, puesto que sólo somos capaces de sentirlos cuando la situación es realmente insostenible.

Yo supe de ellos por primera vez antes de verano. Mantenían una controvertida reunión en el centro estratégico que situaron en mis entrañas. La verdad es que ahora, recordando los días anteriores, debo reconocer que estuve tiempo intentando ocultar sus señales. Me dolía el estómago, apenas tenía hambre y tragaba cantidades anormales de agua…

No tomé la decisión hasta un miércoles por la tarde. Estaba sentada en el sofá de mi terapeuta y de pronto un ardor de estómago hizo que mis manos corrieran hasta mi estómago para sujetarlo con fuerza intentando calmar los temblores que, lo supe después, provocaban centenares de Trabubus agitados, saltando y gritando en mi interior, sin hacerse entender y cada vez más enfadados.

Para que puedas visualizar la sensación debes pensar en un lugar oscuro y húmedo, en el que centenares de seres verdes, marrones y rojos saltan con tanta furia que podrían fácilmente abrir un surco al estilo del volcán más agresivo. Sí, eso es, un agujero al que todos se resisten a caer y que desprende aún más calor que una muchedumbre histérica…

Todos gritan, ahora asustados, por perder su vida., porqué en ese momento ya nada depende de ellos. Todo está en manos del humano en el que les tocó habitar. Así que tenemos dos opciones: escucharlos o auto convencernos que se trata de un dolor de estómago como otro cualquiera.

Yo decidí que no podía ocultármelo más y que necesitaba verlos, escucharlos y afrontar la situación y milésimas de segundo después de que mi mente susurrase esa respuesta, un sabor ácido ocupaba mi garganta. Podía sentir cómo algunos de los Trabubus habían empezado a enfermar y cómo otros caían al agujero de calor y también como otros, los más, se apartaban del calor formando un círculo de varias filas en el que a penas podían distinguirse sus cabecitas.

Se calmaron un poco, o mejor dicho, de pronto dejaron de chillar.

Yo seguía con las manos en la tripa y con la mirada en blanco perdida en mi vida interior y pronto pude ver como un Trabubu subía por el interior de mi cuello hasta colgarse de mi nuez. Intentaba sostener una especie de piedra gris que amenazaba con obstruir la entrada de mi estómago, por supuesto, chafando a los Trabubus que seguían allí.

El pequeño gnomo no parecía preocupado, quizá porqué estaba totalmente concentrado en su tarea: ¿empujar la piedra? Tampoco parecía importarle que el resto de Trabubus ignorasen su decisión.

A ratos, el Trabubu-responsable descansaba para tomar un poco de aire del que pasaba aún por los pequeños huecos que había entre la piedra y la nuez.

Aún no sé muy bien cómo pero el dolor de mi estómago empezó a calmarse y fue así como pude empezar a atender al Trabubu solitario. Él también parecía un poco más relajado. A ratos, incluso abría sus brazos como si fuesen alas intentando coger el poco aire que entraba.

Intenté fijarme en su rostro pero sólo conseguí reconocer una manchita marrón ocupando el ascenso de mi interior. Tampoco hablaba ni emitía ningún sonido.

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8 Septiembre 2006

De vuelta a casi todo...

Pues sí, a casi todo porqué de algunas cosas no me quedó más remedio que tomar distancia pero en fin...

Las vacaciones cortas, como siempre, y de vuelta más trabajo y más de lo mismo... así que se confirma... la realidad era esto :O

Un saludo a todos/as... y feliz regreso ;P

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22 Junio 2006

Conociendo a Peter Pan...

Las conductas ejercidas durante muchos años no se modifican fácilmente, por lo que una terapia psicológica sería la mejor indicación. Es conveniente en estos casos, comenzar con una terapia de pareja o familiar para evitar el error de considerar que el problema es solamente de uno de los integrantes, cuando en muchos casos es la pareja o los padres quienes favorecen, sin darse cuenta, las conductas tipo Peter Pan.

Fragmento de post de Contemplando el infinito

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12 Junio 2006

Nosotros

¿Lo ves? Pasamos de lo más oscuro y tenebroso de nosotros mismos a lo más visceral e íntimo de lo que fuimos. Sacas lo mejor y lo peor de mí, igual que yo hago contigo.

¿Cómo vamos a llevar esto? Hace dos meses que decidimos cambiar las normas del juego: nos separamos para dejar de hacernos daño y nos echamos de menos tanto tiempo que cuando nuestras voces se encuentran en ese hilo telefónico -de apenas doce kilómetros- algo se engancha en nuestras entrañas y nos estira y apreta hasta chillarnos al oído como un niño en plena pataleta... que no supimos hacerlo.

Te quiero. Eso no puedo cambiarlo. Y ahora, curiosa contradicción, ahora que ya no estás junto a mí, sé que tú también me quieres.

Será por eso que hablamos de la dependencia. De lo mucho que necesité de tí por lo poco que me dabas. Y lo lejos que te ibas, y lo que me hacías correr por miedo a perderte. Será por lo absurdo del juego, porqué ni yo quería ahogarte ni tu me querías encima... Y ahora…

Ahora que pasaron dos largos meses yo ya no corro detrás de ti y tú vienes y vas, y cuando estás, sé que realmente lo quieres y lo disfrutas, y que lo poco que tenemos es mejor que lo que tuvimos porqué ahora lo soñamos a la par.

Suspiro. Estoy intentando no dejarme atrapar por viejos sueños. No quiero. Necesito que simplemente sobrevuelen mi cabeza: ahora necesito extender mis alas.

Que revoloteen y jueguen, que alimenten nuestra esperanza, que sobrevivan en nuestro deseo y crezcan de la esperanza compartida de que algún día tu y yo nos conoceremos de nuevo...

Extiende tus alas cariño, se nos oxidaron en el camino... Sé que puede ser doloroso, pero es la única manera que tenemos de poder seguir el vuelo juntos...

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4 Mayo 2006

Mis labios se resienten desde que perdieron tus besos. Se secan, se agrietan y se quejan a pesar de mis cuidados.

Mis labios me piden que te cuente que echan de menos a los tuyos, que quieren verlos y sentirnos aún si fuese a pesar nuestro.

Mis labios me dicen que deben repetir sus últimos besos, que entiendas que estuvieron bañados de un exceso de sal.

Mis labios preguntan si cres quelos tuyos querrían probarse de nuevo para tornarse con el sol.

Creo que mis labios y los tuyos necesitan encontrarse

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28 Abril 2006

Time out

Hace días que pienso en escribir sobre esto: la rutina de mi camino hacia mi rutina diaria.
Trabajo muy cerquita de la Pedrera así que cada día salteo vehículos y semáforos cruzando la calle Mallorca de principio a fin.

Para los que conozcan Barcelona, más o menos a midad de camino, está la Sagrada Familia. Para mi este punto es importante porqué hasta hace tres años aproximadamente (cuando empecé a trabajar en esta "oficina") ir a visitar el Templo era un ritual de memoria familiar.

Mi bisabuelo se encargó de eso (y de mucho más)...
Yo era tan pequeña que para mi íbamos a visitar la "fabada familia". Aún no había nacido mi hermano y él tenia fuerza suficiente como para llevarme a dar comida a los patos, explicarme cosas de Gaudí que ahora ya no recuerdo y carretear con mis patines durante horas para que yo, su (bis)nieta, me los pusiera dos segundos en la placeta de cemento que había justo enfrente de la fachada principal.

De él recuerdo muchas cosas pero una de las que más repican en mi memoria son sus ganas de pasear conmigo y de repetir rituales, porque al fin y al cabo, siempre hacíamos lo mismo: Lago de patos en el parque de la Ciutadella, Lago de patos y patines en la Sagrada Familia; y patines y regalos* en el parque Güell.

Todo esto lo explico porqué sigo pasando por delante de la Sagrada Família, pasando por delante...

En los 15 minutos que tardo en llegar al trabajo no tengo tiempo para abrir los ojos y mirar hacia arriba (a no ser que se ponga rojo el semáforo). Tampoco están los patos ni la plaza de cemento dónde me caía y sin embargo, su recuerdo sigue ahí.

Hoy paré en el cruce de la fachada posterior. Iba con mi compañero y él se quedaba en el metro. No tubimos tiempo ni para un beso "de hasta luego".

En la Sagrada Familia existen dos ritmos de tiempo: el suyo que me devuelve mi infancia, y el de ahora, que ya no me permite casi nada...

* visitábamos el Cotolengo para dejar ropa y juguetes que ya no usábamos...

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26 Abril 2006

De nenes

Ayer cené con mis padres, en su casa. Con mi hermano y su novia.
La cena fue lo de menos, lo digo así -sólo- porqué tenemos la suerte de vernos con relativa frecuencia...

Comamos o cenemos, mi madre se pasa más de una hora preparando platos como si vivir lejos de su falda fuera indicador de comer poco y mal... claro, razón tampoco le falta demasiada pero a lo que iba...

Sobre las diez y media estábamos todos sentados en el sofá y sólo hablaba la tele así que mi hermano y yo nos desplazamos a la que en su dia fue nuestra habitación (ahora es la "oficina" de mi padre).

Es inclreible como el simple hecho de tropezarnos en la puerta hizo brotar un sarpullido de recuerdos compartidos y risas nostálgicas que ahora vuelven a converirse recuerdos...

Han pasado un montón de cosas desde aquel tiempo en el que compartíamos la bañera del domingo por la noche justo antes de que emitieran Dallas por el canal autonómico, jugábamos a tirarnos cosas litera arriba y abajo, guerreábamos con calcetines o encencíamos la linterna por debajo de las sábanas simplemente por llevar la contraria...

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MIAU es Noe y es Nina (aunque no siempre por este orden).
Mientras una escribe la otra ronronea para que deje de hacerlo, se aparte del ordenador y le haga un buen rincón bajo las mantas del sofá...

A veces se cambian los papeles (aunque a la segunda, las teclas le gustan más como reposa patas).





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